Para IATA y ALTA el cepo argentino impactaría en el turismo receptivo

Ambas organizaciones coinciden que la medida del Banco Central podría frenar la recuperación de los arribos internacionales.

La International Air Transport Association (IATA) y la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), se sumaron a las organizaciones que criticaron fuertemente la decisión del Gobierno sobre la medida de mayor control cambiario a las entidades que financian con tarjeta de crédito, la compra de servicios turísticos al exterior.  


Con las reservas de dólares en una situación compleja de cara a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso el pasado jueves por la noche, a horas del inicio del Black Friday, la prohibición a entidades financieras y no financieras de tarjetas de crédito, de ofrecer financiamiento en cuotas para la compra de viajes al exterior. 


En este sentido, las dos entidades de mayor importancia en el sector aéreo internacional brindaron su apoyo a las empresas que operan en el país, emitiendo comunicados que advierten sobre el impacto negativo que la medida podría generar. 


En el primero, IATA sostiene: “este tipo de medidas, aunque transitorias, producen un efecto devastador en los viajes y el turismo, mermando la recuperación de la economía y los empleos y restando competitividad al país, al no seguir la senda de otras naciones que han apostado por la reactivación del sector, sobre todo de cara a la llegada de la temporada de verano". 


Y continúa, “lamentamos la aplicación de esta disposición que vuelve a poner en jaque al sector cuando aún no había salido de la peor crisis de su historia. En los últimos meses hemos visto un crecimiento en las ventas de pasajes. Esta recuperación ya está en riesgo, dado que casi la mitad de los pasajes vendidos por agencias de viaje se emite a través de tarjetas de crédito, y en particular aquellas financiadas en cuotas”. 


Mientras tanto, el vicepresidente regional para las Américas, Peter Cerdá, agregó: “Debe considerarse que los pasajes internacionales comprados en Argentina en pesos imponen una gran carga tributaria, a lo que ahora se suma la imposibilidad de afrontar el pago en cuotas”. Y aclara que, puede haber efectos secundarios no pensados por el Gobierno, “si se restringe la demanda de uno de estos flujos, muy probablemente vamos a ver una caída en la oferta de vuelos, determinando una menor capacidad y, por lo tanto, menor número de pasajeros extranjeros entrando al país. Esto afectará a su vez el ingreso de divisas al país y la dinamización del turismo interno, tan esperada por todos”. 


Por su parte, ALTA realizó un diagnóstico similar; “Esta medida, repentina, abrupta, golpea fuertemente a la ya debilitada industria de viajes y turismo, además representa un obstáculo más para los ciudadanos en el país que deseen o deban viajar al extranjero”. Y añade, “Con esta restricción para la adquisición de servicios turísticos en el exterior, se impacta directa y negativamente al país, restando competitividad para la atracción de aerolíneas y prestadores de servicios que no sólo transportan turismo emisor, sino también receptor”. 


Y finalmente el comunicado concluye aclarando que, “Esta medida, sumada a las restricciones de viajes ya existentes que no brindan aún certeza ni confianza para el eventual ingreso de pasajeros a partir de 2022, tendrá un impacto sumamente negativo para el bienestar socioeconómico del país”. 

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